Acompaño a personas a estar mejor con lo que sienten, con rigor y con mucha amabilidad. Si has llegado hasta aquí, deja que me presente sin prisas.
Llevo más de diez años practicando mindfulness. Al principio fue algo personal; con los años quise entenderlo a fondo y hacerlo bien, así que me formé para poder acompañar a otras personas con seriedad.
Hago esto porque he visto de cerca lo que cambia cuando alguien deja de pelearse con lo que siente y aprende a sostenerlo. Ese cambio me parece demasiado valioso como para dejarlo al azar de encontrar a la persona adecuada.
Aquí no vas a encontrar promesas grandes ni soluciones rápidas. Vas a encontrar a alguien que ha practicado de verdad y que quiere ayudarte con rigor y con cariño a partes iguales.
Mi forma de trabajar tiene dos caras que conviven sin pelearse: rigor y seriedad cuando hace falta ponerse serios, y calidez, alegría y algo de humor el resto del tiempo. Con la verdad por delante, sin positividad de cartel.
A personas adultas que lo están pasando mal y quieren estar mejor: estrés, ansiedad, mal dormir, un momento que pesa. Y con un cuidado especial a quienes conviven con dolor crónico o enfermedad.
Ver cómo empezar →Todo se apoya en el Método COMPÁS, los seis pasos que he desarrollado para pasar de reaccionar a responder. Sí, aprendes a meditar; y sobre todo, a llevarlo a tu vida real.
Conocer el método →Mi formación, contada como lo que es: un recorrido, no una lista de títulos.
Antes que instructora, practicante. Lo que enseño lo he caminado primero.
Universidad Complutense de Madrid. La base seria, basada en evidencia.
Para poder guiar a otras personas con método y responsabilidad.
Formación específica para acompañar también a los más jóvenes.
El programa de autocompasión de referencia internacional.
Formación en cursoMi forma propia de ordenar todo lo aprendido y ponerlo a tu servicio.
Porque también te interesa saber quién hay detrás del método.
Pulsa para abrir cada una ✦
“Filosofía” es amor por el saber, no postureo. Quería un nombre que dijera que esto va en serio: mindfulness con fondo y con criterio, no una colección de frases bonitas.
Que alguien me escriba para contarme que por fin ha dormido una noche entera, o que ha podido estar con un día difícil sin venirse abajo. Eso, para mí, lo es todo.
Que el dolor desaparezca, ni soluciones mágicas en una semana. Lo que sí te ofrezco es una forma distinta de relacionarte con lo que sientes. Eso sí cambia las cosas.
[TUYO] Aquí va un detalle tuyo, humano y cercano: una afición, una manía amable, algo que te haga sonreír. Lo que quieras compartir, sin presión.
“Si algo de lo que has leído te ha resonado, me encantará acompañarte. Y si solo necesitabas un sitio tranquilo para respirar un momento, también has acertado viniendo.”